La III edición del Torneo Jose Martija en 2018 confirmó su crecimiento y su consolidación en el panorama del balompié guipuzcoano. Una vez más, el campo de Michelín volvió al albergar una preciosa jornada de fútbol, con un gran nivel de participantes y un extraordinario ambiente, que hubiese encantado al siempre presente homenajeado y que sin duda emocionó y reconfortó a sus Chavales y orgullosa familia, auténtica alma mater de la competición.
En esta ocasión no compareció el sol, aunque tampoco la lluvia, por lo que las condiciones climatológicas teñidas por el color grisáceo del cielo para la disputa del memorial fueron estupendas.
Al igual que el año pasado, la cita se celebró el segundo fin de semana de junio, concretamente el sábado 9. Los participantes fueron doce equipos de la categoría benjamín primer año, bajo la modalidad de Fútbol-8: Antiguoko, Eibar, Texas, Sanse, Martutene, Vasconia, Beti Ona, Real Unión, Lengokoak, Añorga, Usurbil y Sasoeta. La primera fase, la clasificatoria, se dividió en tres grupos de cuatro equipos. Al término de la misma, todos los integrantes de los clubes y la organización almorzaron en el frontón del polideportivo, con el habitual menú futbolero compuesto por pasta, pollo y un yogurt para afrontar con fuerza el desenlace del torneo. Antes de volver a competir, se hizo la fotografía de familia para inmortalizar el evento.
Metidos en harina, la fase final la disputaron los ocho para la denominada, con acierto, Champions League, y los otros cuatro equipos cayeron en una consolación puesta en valor con el nombre de Europa League. En la gran final el Antiguoko no tuvo piedad del Martutene al que se goleó 10-1, y en la de plata, el Eibar doblegó al Sasoeta por 4-2.
Todos los integrantes recibieron su merecido galardón, además del habitual divertido y emocionante cierre con la rifa, cuyos boletos se habían vendido a lo largo de toda la jornada por unas instalaciones que acogieron un gran número de espectadores. Lo que habría disfrutado Jose con un día tan especial…