«¡Hey chaval! ¿Qué tal estás?«
Con esta frase Jose Martija solía saludar a todos aquellos «chavales» a los que entrenaba en las décadas de los 70 y 80. Tal y como reconocen muchos de aquellos niños, que hoy pasan de los 40 años, Jose fue una figura importante en su formación deportiva y para su educación como personas. Como entrenador, les proporcionó una de las cosas más valiosas que existen: les enseño la importancia de los valores a través de la práctica del deporte
La asociación los chavales de Martija nace de la pasión de Jose por el fútbol y de su vocación como entrenador y enseñar a los chavales los diferentes valores que aporta el deporte.


